Moviéndonos a la R del modelo D.R.E, nos encontramos en la RESPIRACiÓN
3- Como esta tu respiración esta tu mente: lo aprendí hace muchos años en entornos de aprendizaje sobre ciencias humanas… La respiración consciente es sólo una de las tantas herramientas para estar en presencia. En nuestro DRE, es el símbolo de meternos hacia adentro, para luego ir afuera. Es también la clave de la gestión emocional, donde debemos habitarnos, habitar nuestra emoción, reconocerla, entrar en contacto con nuestro universo interior para luego regular la respuesta a esa emoción. Cuando corro en la montaña y me siento exhausta, dolorida, con ganas de renunciar, vuelvo a mi respiración. Intento regularla, volver a pulsaciones mas bajas: uso mi respiración como regulador emocional. La respiración consciente nos centra, nos reencuentra con nosotros. Para poder saltar a mis ¨acciones¨ (cambiar mi ritmo, mi cadencia, enfrentar con claridad el desafío de mi equipo, resolver aquel conflicto con familias, encontrar los recursos económicos para mi Institución- elegir que rocas evitar en la montaña- ustedes elijan) debo primero gestionar MIS recursos internos. Respirar en presencia me conecta con mi hacer consciente, activa mi lóbulo prefrontal, nuestro centro de racionamiento y pensamiento crítico, y me ayuda a tomar mejores decisiones.
4- El desafío es con uno mismo: el líder (corredor) sabe que el primer proceso de liderazgo es con uno mismo, y es la batalla más difícil de sostener. Como líderes, solemos saltar constantemente al afuera, al rescate. El primer salto y rescate será entonces hacia adentro, con la imagen de la respiración, para gestionar nuestros mejores recursos y disponibilidad para ofrecer al afuera. Cuando corro, a veces caigo en la trampa de moverme al arquetipo víctima: hace frío, hace mucho calor, hoy llueve, estoy cansada.Entrenar me ha traído la sabiduría de la consistencia y la resiliencia: sin excusas. Pero solo puedo lograrlo cuando salto dentro de mí, y recupero las herramientas que me permiten activar todo lo que tengo para dar.
5- Si no estas presente, te pones en riesgo no solo a ti sino a todos tus compañeros: y aquí viene nuestra responsabilidad social como líderes (corredores)
Cuando no somos capaces de volver a nuestro eje, cuando nos dejamos llevar por la vorágine, cuando no podemos volver a la calma para tomar mejores decisiones, no solo perdemos nosotros: pierde todo nuestro equipo. Correr en la montaña es peligroso, hay miles de riesgos. Los que somos parte de esto sabemos que debemos ser responsables, saber cuando parar, saber cuándo pedir ayuda. ¡Cuánto nos cuesta pedir ayuda! Saber cuando preservarnos nosotros, para poder seguir corriendo después… creo que podrán ver las analogías con todos los desafíos educativos que enfrentamos todos los días. Un líder educativo acelerado, confuso, en piloto automático ¨haciendo¨ sin consciencia pone en riesgo a todo su equipo, y compromete los resultados.
La E en nuestro modelo DRE se refiere a ENCENDER LA CHISPA. Es ayudar (nos) a conectar con el propósito de lo que hacemos. La gestión y liderazgo sin dudas es un área donde cuesta MUCHO hacernos el tiempo y espacio para conectar con el verdadero propósito de lo que hacemos, y sin embargo, es la llave fundamental para lograr resultados extraordinarios en contextos muy versátiles. El propósito es esa pequeña llama, siempre encendida, que guiará nuestros pasos cuando el terreno se ponga complicado.
Esto me enseñó la montaña sobre liderazgo y chispa:
6- Se corre más con la mente que con el cuerpo: nuestra mentalidad es el punto de partida y el punto final de todo lo que hacemos. Hace muchos años que estudio y comparto sesiones sobre Mentalidad de Crecimiento- o growth mindset en Inglés- concepto registrado por la Dra Carol Dweck. Conocer las trampas de la mente fija ha sido fundamental para mi entrenamiento mental. Como siempre digo, el entrenamiento físico sucede todos los días, el entrenamiento mental es el que te sostiene cuando estás agotado, con frío, cuando sentís que no puedes dar más.


7- El líder (corredor) sabe que lo sostiene su comunidad, y sabe apoyarse en ella.
La primera vez que corrí en la montaña, en Cordoba, descubrí algo fascinante sobre el poder del cerebro social: en todos los tramos de la carrera – sí, en TODOS los tramos, inclusive en esos parajes inhóspitos en la cima del cerro- hay personas alentandote. Si, gente que sin ningún tipo de interés, la única razón- propósito al que contribuyen es el hecho de HINCHAR por vos. Todos esos desconocidos no saben el poder de lo que aportan, sobre todo en los últimos km de carrera: ellos NOS SOSTIENEN. Esa arenga, esa palabra de aliento, ese ¨daleeee¨, al que uno se entrega, es el poder de la empatía y el cerebro social en su máxima expresión.
En liderazgo, hablamos del concepto de liderazgo distribuido: el líder ya no debe actuar solo, debe saber apoyarse en su equipo, compartir las responsabilidades, abrir el juego a la contribución colectiva, para dejarse sostener por su equipo también. Esta humildad ontológica constituye el bien fundamental del líder de hoy. Ya es hora de identificar todas las redes que nos sostienen, y entregarnos al sostén de quienes nos acompañan en el camino. Y si corrés, no corras solo: sumate a un equipo que te va a cambiar la vida.
8- El factor humano SIEMPRE es mas importante que la técnica: en trail running hay un código que todos respetamos al 100%. Si alguien necesita ayuda, la prioridad humana va por encima de tu meta, tus tiempos y el objetivo que quieras alcanzar. Al ser carrera de montaña, los riesgos abundan. He vivido historias en primera persona que me han enseñado lo que ya sabemos, y que, como dice WOS en su canción, ¨cuando el destino se pone austero, sale al rescate lo verdadero¨
El líder consciente sabe que su potencial radica en desarrollar de manera exponencial el capital humano de su equipo. Ese es el verdadero capital. No olvidemos que por sobre toda técnica, lo primordial siempre es desarrollar lo humano.
El camino del liderazgo muchas veces se siente como esa montaña que nos desafía: saber recorrerla en calma, conectando con el disfrute, y anclándonos en nuestro propósito es esencial para la verdadera construcción. Detenerse, Respirar, Encender la chispa… Encontrar en el movimiento y la acción la pausa necesaria para habitar nuestras decisiones, desde la mejor danza cognición- emoción, sosteniéndonos en nuestra comunidad, caminando los desafíos desde el hacer consciente, pueden volverse faros de referencia para no perdernos en el camino…
¡Te deseo muchas montañas y mucho liderazgo significativo en tu camino!